Por: Equipo de evaluadores y médicos Fit For All


La gestación es uno de los procesos vitales naturales que genera cambios anatómicos y funcionales que tienen una gran repercusión sobre la biología de la mujer. La adaptación materna al embarazo tiene un sentido prospectivo, ya que proporciona las modificaciones necesarias para el desarrollo y el crecimiento fetal, al tiempo que se preparan los procesos que serán necesarios para el parto y la lactancia
La mujer embarazada debe poner en práctica casi de forma continua, durante nueve meses e inclusive después, pequeños mecanismos de adaptación que le permitan adecuarse al entorno de la mejor manera posible, teniendo en cuenta que en el transcurso de esos nueve meses su propio cuerpo es una realidad cambiante día a día.

Al respecto, la actividad física regular provee diversos beneficios que pueden reducir el impacto del trabajo de parto, las complicaciones propias de la gestación y acelerar la recuperación post parto. Sin embargo, antes de iniciar con un programa de actividad física la mujer embarazada deberá consultar un profesional de la salud.

¿Realizar o no actividad física durante el embarazo?


Este interrogante ha sido motivo de debate durante años. Para algunos puede significar riesgos, pero para otros ofrece importantes beneficios.
Múltiples investigaciones han ayudado a aclarar la relación existente entre la salud de la madre gestante y la actividad física; además han servido para comprender mejor los mecanismos fisiológicos del embarazo y el ejercicio. En este contexto, se ha sugerido o concluido que los programas de ejercicio físico supervisado durante el embarazo sí funcionan como factores protectores de diversas enfermedades.


Pautas para una actividad física segura en el embarazo:


• Verifique en que etapa de su embarazo esta, pregúntele a su ginecobstetra si está indicado para usted hacer ejercicio en el primer trimestre de su embarazo.


• Pregúntele al médico ginecobstetra qué actividades físicas puede realizar sin peligro durante el embarazo y después del parto.


• Antes de iniciar la actividad física y después de tener el aval de su ginecobstetra, asista a la cita de valoración física inicial en donde le especificarán las actividades a realizar.


• Si es una mujer sana, pero no realiza mucha actividad física, dedique por lo menos 150 minutos (2 horas y media) por semana a una actividad aeróbica leve/moderada. Si es posible, distribuya esta actividad en toda la semana.


• Si ya realiza actividad física, puede seguir haciéndolo, siempre y cuando esté en buen estado de salud. Consulte con el médico acerca de su grado de actividad a lo largo del embarazo.


• Evite los ejercicios que representen impacto o percusiones, como saltos, trote, Esquí o deportes de contacto.


• Realizar ejercicio regular 3 veces/semana a una intensidad que estará de acuerdo a su tolerancia al ejercicio y su edad, prescripción que se le da al realizar la valoración inicial.


• Evitar ejercicios a altas temperaturas.


• Evitar realizar contracciones isométricas.


• Evitar actividades anaeróbicas.


• Evitar ejercicios de la alta intensidad.


• Comenzar por ejercicios que no soporten peso (bicicleta, natación).


• Realizar ejercicios en el agua para aliviar el dolor de espalda que aparece al avanzar la edad gestacional.


• Evitar ejercicios en posición supina (boca arriba) después del 1º trimestre (el retorno venoso disminuye) y realizar cambios frecuentes de posturas.


• Mantener la hidratación durante el ejercicio y realizar un adecuado patrón respiratorio potencializará los beneficios de su actividad física.


• Los ejercicios de recuperación (flexibilidad) harán parte de su entrenamiento.


• Evitar permanecer durante prolongados espacios de tiempo de pie y sin moverse.


• Recuerde en caso de ingresar a una clase grupal indicada informar al entrenador de su estado. Yoga, stretching y pilates son clases que beneficiarán su estado físico, todas tendrán ciertas modificaciones según el caso.



¿Bajo qué condiciones no deberías realizar ninguna actividad física?


• Enfermedades o insuficiencias cardiovasculares.


• Arritmias cardiacas.


• Insuficiencias pulmonares.


• Embarazo múltiple.


• Hemorragias genitales.


• Ruptura prematura de membranas ovulares.


• Crecimiento intrauterino retardado.


• Hipertensión esencial NO controlada.


• Ausencia de control prenatal.


• Diabetes mellitus.


• Obesidad o delgadez extrema.


• Historial de abortos.


• Historial de parto prematuro.


• Anemia.